Imaginá que estás en una especie de ruleta rusa, pero con gatitos. El objetivo es simple: no ser el jugador que roba un "Gatito Explosivo". Cada turno, robás una carta, y si te sale un Gatito Explosivo, ¡boom!, quedás fuera del juego. Pero no todo está perdido: hay cartas de "Desactivar" que te salvan el pellejo. Además, tenés cartas de acción para ver el futuro, robarle cartas a tus rivales, hacer que otro jugador robe más, o incluso ¡mezclar el mazo para intentar evitar esa carta explosiva! Es un juego donde la tensión sube y baja, y el último jugador que no explota, gana. ¡Simple, rápido y muy divertido!